El poder real

No es cierto aquello que dicen sobre la erótica del poder. Al menos, en Barakaldo. Desde que no soy Alcalde, me llama poderosamente la atención el cariño con el que me siguen tratando los vecinos y vecinas de mi ciudad cuando me ven por la calle o acudo a los actos, y los continuos mensajes de ánimo que sigo recibiendo por las redes sociales. Me resulta agradable saber que sigo siendo útil para resolver los problemas de la gente, ahora en mi condición de concejal y portavoz del PSE-EE.

Siempre he sabido que el poder real no lo tienen los cargos públicos ni las multinacionales y bancos que intentan controlarlo todo, sino los propios ciudadanos y ciudadanas. No solo porque votamos (yo me incluyo, obviamente) y, de forma soberana, elegimos a nuestros representantes. También porque somos capaces de movilizarnos en uno u otro sentido para cambiar las cosas, al margen si hay elecciones o no. No hay más que ver el éxito que tuvieron las manifestaciones en contra de la reforma de la Ley del Aborto planteada por el PP, por poner un ejemplo reciente.

El poder real no lo tenemos los políticos. Lo tiene la gente. Y yo me siento más poderoso que nunca, porque pisando la calle sigo viendo ganas de cambiar las cosas, y porque sé que vamos a ser capaces de hacerlo.

Acabar con las desigualdades sociales, con la pobreza, con los accidentes laborales que se cobran vidas de nuestros vecinos, con el desempleo, con la violencia de género, con la discriminación por razón de sexo, raza o preferencia sexual… Todo eso está en nuestra mano. Luchemos por ello.

Evitando desahucios

Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Y en el caso de la lucha contra los desahucios se está demostrando que las medidas que pusimos en marcha los Socialistas en Barakaldo han sido acertadas. Que se evitara el desalojo de todas las familias que recurrieron a nuestros servicios de mediación  en los últimos días era un claro indicador de que las iniciativas funcionaban. Como lo es también que ayuntamientos de todo el país (incluidos los dos más grandes, Madrid y Barcelona) estén pensando ahora en poner en marcha sistemas similares.

Ojo, que tampoco digo que esas medidas sean la panacea. Más bien es lo que podemos llegar a hacer los representantes de los ciudadanos y ciudadanas en los ayuntamientos mientras otras instituciones, véase Gobierno de España, no cambian las leyes correspondientes.

La aprobación de una Ley Vasca de Vivienda, a propuesta del PSE-EE, es también un avance importante porque facilita a las familias disponer de un techo en el que vivir. Y es que cabe recordar que en Euskadi hay 4 veces más de viviendas vacías que en 2009. En concreto, alrededor de 42.000 viviendas no están en venta, no han salido al alquiler o ni siquiera se usan como segundas residencias durante las vacaciones de verano, Semana Santa, puentes, etc.

Ahora solo falta que el Gobierno Vasco (PNV) aplique la normativa con rigor y que Pedro Sánchez sea presidente del Gobierno de España para que se aprueben unas leyes generales que profundicen en esta vía.

Y ahora la gualdinegra, ¿no?

Desde hace aproximadamente diez días, una de las fachadas de la torre del BEC luce una bandera rojiblanca gigante con el escudo del Athletic. No es una excepción. El próximo 30 de mayo el club más representativo de Bilbao y Bizkaia se jugará el título de Copa con el todopoderoso Barça en el Camp Nou, y los colores rojiblancos ya engalanan muchos balcones del territorio histórico.

No seré yo quien cuestione este apoyo a los ‘leones’, que comparto al 100%, pero cabe recordar que el BEC está situado en Barakaldo, no en Bilbao. Aunque algunos se empeñen en repetir lo contrario. Y este dato es importante, porque aquí tenemos nuestro propio equipo, el Barakaldo Club de Fútbol. Un equipo que, casualmente, está inmerso estos días en una lucha por entrar en el play off de ascenso a Segunda División.

Es por ello que acabo de enviar a los rectores del BEC una carta en donde les pido que coloquen una bandera con los colores gualdinegros y el escudo del Barakaldo en otra de sus fachadas si nuestro club se clasifica para la promoción de ascenso. Es lo justo, ¿no? Quedan dos jornadas ligueras, así que el próximo 16 o 17 de mayo sabremos si esta circunstancia se produce finalmente.

¡Ojo! Soy totalmente contrario a las guerras de banderas y lo que solicito no es imponer unos colores sobre otros, ni quitar una cosa para poner otra, sino un poco de sensibilidad con el club en donde está situado el BEC por parte de quienes lo dirigen. Personas con las que, aunque en ocasiones discrepe, tengo muy buena relación, y espero de verdad que accedan a mi petición. Barakaldo se lo merece. El equipo de mis amores y del que soy socio desde hace muchísimos años, también. Aupa Baraka!

Orgulloso de ser barakaldés (no bilbaíno)

Lo confieso: hay pocas cosas que me enerven más que ver cómo confunden a Barakaldo con Bilbao. Con el paso del tiempo, he comprobado que no es un mero error geográfico. Fuera de Euskadi se tiende a pensar que toda aquella persona residente en la zona metropolitana de Bilbao es de la capital, y ya sabemos (al menos por estos lares) que no es así.

Quienes me conocen saben que soy barakaldés de nacimiento y residencia, y me siento muy orgulloso de serlo, hasta el punto de que cuando salgo de mi ciudad hago gala de ello.
Esta reflexión viene a colación de la continua ‘colocación’ por parte de algunos medios de comunicación del BEC en Bilbao, una tendencia en gran culpa achacable al bautismo de la feria como Bilbao Exhibition Centre. Será un nombre que quizás tenga más tirón internacional, pero estarán conmigo en que no se corresponde con la ubicación real de la infraestructura. Porque el BEC está en Barakaldo, no en Bilbao. Por eso hubiera sido más correcto ponerle el nombre, no ya de Barakaldo Exhibition Centre (ahí me pierde el orgullo), sino cuando menos Bizkaia Exhibition Centre.

No me termino de acostumbrar a abrir un periódico local y ver cómo se dice que ‘Rihanna actuará en Bilbao’ cuando en realidad es en Barakaldo. Ni a encender la televisión y que se haga una conexión en directo desde el BEC, situándolo en Bilbao. No digamos ya de la radio o de algunas páginas web. Está mal por el que comete el error de situar un evento en otro municipio, pero digo yo que en algo habrá contribuido el confuso nombre de la feria de muestras o que el propio Twitter oficial de la propia infraestructura se llame @BEC_Bilbao, autositúandose para más inri en Bilbao.

Me disgusta está situación, y me disgusta ver también colocados carteles en el metro o en las paradas de autobús donde se anuncian competiciones deportivas de alto nivel o conciertos de renombre con la coletilla de ‘En Bilbao’ cuando se celebran en el Bizkaia Arena, el pabellón multiusos del BEC.

Como Alcalde no me pienso quedar de brazos cruzados. Aquí y ahora, anuncio mi intención de tomar cuantas iniciativas sean necesarias para evitar, de una vez por todas, esta confusión. Barakaldo se lo merece.