Y ahora la gualdinegra, ¿no?

Desde hace aproximadamente diez días, una de las fachadas de la torre del BEC luce una bandera rojiblanca gigante con el escudo del Athletic. No es una excepción. El próximo 30 de mayo el club más representativo de Bilbao y Bizkaia se jugará el título de Copa con el todopoderoso Barça en el Camp Nou, y los colores rojiblancos ya engalanan muchos balcones del territorio histórico.

No seré yo quien cuestione este apoyo a los ‘leones’, que comparto al 100%, pero cabe recordar que el BEC está situado en Barakaldo, no en Bilbao. Aunque algunos se empeñen en repetir lo contrario. Y este dato es importante, porque aquí tenemos nuestro propio equipo, el Barakaldo Club de Fútbol. Un equipo que, casualmente, está inmerso estos días en una lucha por entrar en el play off de ascenso a Segunda División.

Es por ello que acabo de enviar a los rectores del BEC una carta en donde les pido que coloquen una bandera con los colores gualdinegros y el escudo del Barakaldo en otra de sus fachadas si nuestro club se clasifica para la promoción de ascenso. Es lo justo, ¿no? Quedan dos jornadas ligueras, así que el próximo 16 o 17 de mayo sabremos si esta circunstancia se produce finalmente.

¡Ojo! Soy totalmente contrario a las guerras de banderas y lo que solicito no es imponer unos colores sobre otros, ni quitar una cosa para poner otra, sino un poco de sensibilidad con el club en donde está situado el BEC por parte de quienes lo dirigen. Personas con las que, aunque en ocasiones discrepe, tengo muy buena relación, y espero de verdad que accedan a mi petición. Barakaldo se lo merece. El equipo de mis amores y del que soy socio desde hace muchísimos años, también. Aupa Baraka!

Lasesarre, nada que envidiar

Ya sé que ahora en Bizkaia está de moda hablar del nuevo San Mamés, pero permítanme que barra para casa (sí, una vez más) y tenga un recuerdo muy especial para la inauguración del campo municipal de Lasesarre. Hoy se cumplen diez años desde su estreno con un partido amistoso entre el Barakaldo y el Athletic. Han sido muchas las vivencias que los aficionados gualdinegros hemos tenido en esta nueva ‘casa’. Algunas buenas, otras malas. Pero en la grada siempre ha habido una nota positiva en común: el sentimiento por unos mismos colores, que han unido en una causa conjunta a vecinos y vecinas de características diferentes.

Lasesarre es un estadio mucho más modesto que San Mamés en términos absolutos (presupuesto, número de espectadores…), aunque no tiene nada que envidiarle en diseño y funcionalidad.  Premios internacionales, visitas continuas de expertos de todas partes del mundo, y la exposición de la maqueta en el prestigioso museo de arte moderno de Nueva York, el MOMA, dan fe del éxito de esta obra arquitectónica de Eduardo Arroyo.

Permítanme recordar que si fue posible construir este nuevo campo, cuyo mantenimiento corre a cargo del Ayuntamiento a través del IMD, fue debido a la existencia de Bilbao Ría 2000. A ella se le cedieron determinados terrenos residenciales para construir pisos que financiaran nuevas infraestructuras para Barakaldo y fruto de ese acuerdo llegaron, entre otros, el campo de fútbol de Lasesarre.

Y ahora me pregunto, ¿si ese modelo ha tenido éxito durante años, por qué cerrar ahora las puertas de esta sociedad interinstitucional? Bilbao Ría 2000 ha hecho mucho por Barakaldo, pero aún le quedan cosas por hacer como la inacabada pasarela sobre las vías del tren a la altura de la estación de Desierto o la parcela de ocio de debajo del puente de Rontegi. Espero, de verdad, que los intentos de disolución de esta entidad se queden solo en eso. Porque si Ría 2000 tiene deudas no es precisamente por culpa de Barakaldo.