Evitando desahucios

Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Y en el caso de la lucha contra los desahucios se está demostrando que las medidas que pusimos en marcha los Socialistas en Barakaldo han sido acertadas. Que se evitara el desalojo de todas las familias que recurrieron a nuestros servicios de mediación  en los últimos días era un claro indicador de que las iniciativas funcionaban. Como lo es también que ayuntamientos de todo el país (incluidos los dos más grandes, Madrid y Barcelona) estén pensando ahora en poner en marcha sistemas similares.

Ojo, que tampoco digo que esas medidas sean la panacea. Más bien es lo que podemos llegar a hacer los representantes de los ciudadanos y ciudadanas en los ayuntamientos mientras otras instituciones, véase Gobierno de España, no cambian las leyes correspondientes.

La aprobación de una Ley Vasca de Vivienda, a propuesta del PSE-EE, es también un avance importante porque facilita a las familias disponer de un techo en el que vivir. Y es que cabe recordar que en Euskadi hay 4 veces más de viviendas vacías que en 2009. En concreto, alrededor de 42.000 viviendas no están en venta, no han salido al alquiler o ni siquiera se usan como segundas residencias durante las vacaciones de verano, Semana Santa, puentes, etc.

Ahora solo falta que el Gobierno Vasco (PNV) aplique la normativa con rigor y que Pedro Sánchez sea presidente del Gobierno de España para que se aprueben unas leyes generales que profundicen en esta vía.

Marcar la diferencia

La diferencia la han marcado 52 votos. 52 papeletas de entre más de 100.000 habitantes, una cifra nimia, fútil… y a la vez tan importante. Técnicamente lo que ha pasado en Barakaldo es más bien un empate. Y el partido aún no se ha terminado. Es más, acaba de empezar.

Mi más sincera enhorabuena al PNV por esos escasos 52 votos que, hoy por hoy, marcan la diferencia.

Pero marcar la diferencia es mucho más que eso. Es gestionar bien el municipio, como hemos hecho los Socialistas. Y el listón está muy alto. Somos uno de los 10 municipios españoles que mejor han hecho frente a la crisis y el tercero menos endeudado del país. Tenemos el gran Ayuntamiento vasco que más dinero ha destinado a ayudas de emergencia. Hemos puesto freno a los desahucios, paralizando el 100% de los procesos en los que se ha intervenido, y hemos creado más de 500 empleos directos pese a no tener competencias en la materia.

Todo esto que acabo de relatar sí es marcar la diferencia, más aún cuando desde la Diputación te intentan ‘estrangular’ económicamente dando un 49% menos por habitante a Barakaldo que a Bilbao.

Estoy decepcionado, sí. Desde el Partido Socialista hemos trabajado mucho y mis compañeros y compañeras han hecho un gran esfuerzo por ganar estas elecciones. Lo siento muchísimo por todas y cada una de las personas que me han acompañado en esta legislatura, en esta candidatura y en esta campaña electoral recorriendo Barakaldo barrio a barrio, puerta a puerta. Pero las cosas se han hecho bien y eso es lo más importante.

Sea como fuere, y venga lo que venga, mi deseo como Alcalde y como vecino de esta ciudad ha sido, es y será siempre lo mejor para Barakaldo. Seguiremos peleando por ello.

Barakaldo, por encima de las siglas

Soy Alcalde de Barakaldo y militante del Partido Socialista de Euskadi. Normalmente, los intereses de la ciudad y de los vecinos y vecinas a los que represento coinciden con las políticas que defiende el PSE, por lo que no suelen surgir conflictos de intereses. Pero si éstos aparecen tengo claro qué elegir: Barakaldo, sin ninguna duda.

Cuando te debes a unos ciudadanos y ciudadanas, tu obligación es defender sus intereses; siempre, ante cualquier situación. Así concibo yo la política municipal.

Ahí están los hechos para demostrar que lo que digo, lo practico día a día. Y también lo hacen mis compañeros y compañeras del Gobierno municipal, por supuesto. Esta forma de actuar fue notoria, por ejemplo, cuando el Partido Socialista dirigía el Gobierno Vasco de la mano del Lehendakari Patxi López. Entonces, hubo dos decisiones en el ámbito sanitario que no compartimos desde el Ayuntamiento de Barakaldo e hicimos que nuestro malestar transcendiera a la luz pública. Se trata de la decisión de dejar de subvencionar al Módulo Psicosocial de Cruces y la no implantación del servicio de Pediatría en el nuevo Centro de Salud de Rontegi.

Pero no fueron las únicas discrepancias que tuvimos con aquel Gobierno (que, por otro lado, fue un soplo de aire fresco para Euskadi). Aunque no trascendió públicamente, no nos gustaron nada otras decisiones y peleamos contra ellas. La no construcción de un colegio de Retuerto o la falta de ayuda económica suficiente a las escuelas infantiles municipales fueron dos de esos asuntos.

Pero, por desgracia, hay quien actúa como delegado o delegada de sus partidos en Barakaldo, no como representante de los barakaldeses y barakaldesas. Valgan como ejemplo las últimas intervenciones de los concejales del PNV en temas como la eliminación del Bizkaibus a El Regato, el autobús escolar de Retuerto y las obras en colegios de la ciudad, materias donde defendieron a capa y espada a Diputación y Gobierno Vasco (ambos dirigidos por su partido), en claro detrimento de los vecinos y vecinas de Barakaldo. Esa es la realidad, pese a quien pese. Y como Alcalde tengo la obligación de denunciarlo públicamente porque su actitud perjudica a la ciudad.

Campaña antibarakaldesa

Bilbao Ría 2000, Gobierno central, Gobierno Vasco, Diputación, Metro Bilbao… Todos tienen un punto en común: están dirigidos por PNV y/o PP. A decir verdad, cuando asumí la Alcaldía hará un año di un voto de confianza a estas instituciones porque, aunque están dirigidas por partidos distintos al que yo represento (el PSE-EE) y podemos discrepar ideológicamente, daba por hecho que como representantes políticos defendían los intereses de los ciudadanos y ciudadanas. También, claro está, de quienes residen en Barakaldo.

Está visto que me equivoqué y a los hechos me remito. Sobre todo en lo referente al PNV. Si la carretera Interfábricas o bulevar de Serralta acumula por parte de la Diputación más de 17 años retraso, qué decir del Parque Empresarial de Burtzeña (Diputación y Gobierno Vasco) o del tranvía (Gobierno Vasco). Por no hablar de los 18 millones menos que ha recibido el Ayuntamiento del ente foral desde 2008.

Si les parecía poco, hace dos años y medio ambos partidos paralizaron además las obras de la pasarela peatonal de Murrieta pese a que había dinero en Bilbao Ría 2000, y lo sigue habiendo, como evidencia que se inviertan solo este año 10,06 millones de euros en Bilbao (la pasarela cuesta solo 1,7, pero una vez más no les llega, dicen, y encima tienen la cara de pasarnos la pelota cuando es su obligación legal).

Ahora, a todo este tejemaneje se le une el trato discriminatorio a la hora de financiar las líneas de autobús. Mientras en Bilbao la Diputación subvenciona un 40% del bus municipal a Santa Marina, en Barakaldo no ponen ni un céntimo para el KBUS a El Regato, cuando legalmente estamos ante el mismo caso: un trayecto urbano y en una localidad de más de 50.000 habitantes. Esta decisión se produce, además, mintiéndonos a la cara, porque nos dijeron que “no iba a ver excepciones”. No sé cuál será la próxima, pero están poniendo el listón muy alto en cuanto a barbaridades se refiere.

A los mandos de estas instituciones solo parece interesarles una cosa: ganar las elecciones municipales. En Bilbao, invirtiendo casi todo el dinero del que disponen. Y en Barakaldo, dejando de hacerlo para que PNV y PP puedan descabalgarnos a nosotros, los socialistas.

Es un acoso y derribo sibilino, pero duro. No les tiembla la mano en tomar decisiones que perjudiquen a la gestión del Ayuntamiento de Barakaldo. Lo que no se dan cuenta es que a quien realmente están perjudicando con sus decisiones es a los vecinos y vecinas, y mientras así sea me tendrán en frente. Por encima de intereses partidistas, lucharé hasta que nos devuelvan lo que esta ciudad se merece. No tengan ninguna duda.

Gracias, Barakaldo

En medio de la debacle sin paliativos que ha sufrido el Partido Socialista en las elecciones europeas de ayer domingo, la victoria obtenida en Barakaldo no es ningún alivio, pero sí es significativa en tanto en cuanto se revierte la situación generada en las autonómicas, en las que el PNV ganó por muy poco (100 votos). Ahora hemos superado a los jeltzales por casi 1.000 votos, un colchón suficiente para poder decir que el triunfo no ha sido casual.

Me gustaría agradecer públicamente a todos y cada uno de los 7.600 barakaldeses y barakaldesas que han apoyado la candidatura de mi partido, pese a que éste vive uno de los peores momentos de su historia -sino el peor-.

Muchas gracias, de todo corazón. Eskerrik asko, bihotz bihotzez.

Tiempo habrá de hacer interpretaciones más extensas del resultado electoral. Pero estoy convencido de que todas las zancadillas que nos está poniendo el propio PNV desde las instituciones supramunicipales no están pasando inadvertidas entre los votantes barakaldeses, ni tampoco las políticas sociales y por la creación de empleo que estamos impulsando los socialistas desde el Ayuntamiento a la par que ahondamos en el camino de la transparencia y la apertura a la ciudadanía.

Seguiremos por ese camino, todavía con mayor constancia. Ahora bien, a mi partido le toca protagonizar un cambio interno profundo, y sin demora. Porque hay miles de votantes desencantados, me temo que con alguna razón.

Barakaldo necesita un pacto fiscal

* ARTÍCULO DE OPINIÓN PUBLICADO EN ‘EL CORREO’ EL 12-12-2013

El acuerdo firmado entre el PNV y el PSE-EE –al que posteriormente se sumó el PP– pretende, como dice su encabezamiento, conseguir una «Euskadi más moderna, solidaria, sostenible y competitiva».

Sin duda, es un acuerdo que encaja en la acción política del PSE-EE: dar respuestas y soluciones a los problemas de aquellos que peor lo están pasando, impulsando la economía, apostando por el sostenimiento del Estado del bienestar, una fiscalidad más justa y una reforma de la Administración al objeto de hacerla más eficiente y sostenible. Además, se abren debates de fondo necesarios para este país, como son la reforma de la Ley de Territorios Históricos o el debate sobre la Ley municipal.

Teniendo todo ello en cuenta, no podemos obviar que de la misma forma que la crisis está afectando en mayor medida a las capas sociales más desfavorecidas, de igual manera está ocurriendo a nivel territorial, con las administraciones públicas con menores recursos y dependientes de la financiación de las administraciones de rango superior: los municipios.

Hoy los recursos municipales se han visto afectados gravemente por la falta de inversión privada como consecuencia de la desaparición de financiación a la pequeña y mediana empresa, así como por la caída del consumo debida a las altas tasas de desempleo y el descenso salarial de los trabajadores/as. Hoy, una política fiscal progresiva y eficaz es más necesaria que nunca; lo mismo que una redistribución fiscal más equitativa entre los municipios.

Sin embargo, es en este último apartado donde percibimos un reparto injusto entre los municipios de Bizkaia. Sin entrar en qué municipio recibe más o menos (ahí están los datos procedentes de la Diputación de Bizkaia para el que desee interesarse por este asunto), sí podemos afirmar que el resultado del reparto no favorece en la medida de lo deseable a aquellos municipios donde hay más necesidades sociales o circunstancias especiales derivadas del desempleo. Hoy el paro y sus consecuencias son la principal preocupación de la gente.

Dado que el modelo de financiación local actual se basa en las aportaciones que los municipios reciben principalmente de las Diputaciones, esencialmente la participación de los ayuntamientos vizcaínos en la gestión de los ingresos del Concierto Económico se establece a través de Udalkutxa, regulado en la norma foral 5/89 de Haciendas Locales y en las sucesivas normas de presupuestos del Territorio Histórico.

La Diputación Foral de Bizkaia debiera, tal como señala el Tribunal Vasco de Cuentas, potenciar la población como criterio a la hora de realizar el reparto del esfuerzo fiscal entre todos los municipios, habida cuenta del igual valor de todos los ciudadanos con independencia del municipio donde residan y el desarrollo de una sólida y equitativa cohesión territorial.

Desde Barakaldo deseamos que el desarrollo y espíritu del acuerdo alcanzado sirva para corregir estas desigualdades mediante el desarrollo de una fiscalidad a la medida de las necesidades de las/os ciudadanas/os y no a la medida de los intereses de algún partido.

Tras el tiempo transcurrido desde la aplicación práctica de la norma foral, la realidad demográfica y social de los municipios de Bizkaia en 2013 es distinta a la de 2009. Por tanto, desde un punto de vista social, se hace necesario adaptar tanto los datos como las normas a esa nueva realidad al objeto de atender las nuevas necesidades sociales en los municipios vizcaínos. Esta debiera ser hoy la principal preocupación de los actuales responsables de la Diputación Foral de Bizkaia.

Desde Barakaldo deseamos poner de manifiesto que el crecimiento de la población en nuestro municipio, así como la reducción de la población en otros ha introducido diferencias significativas en la financiación entre municipios en la relación habitante/año; una brecha económica que se ha ido ensanchando durante este tiempo.

Desde Barakaldo deseamos que, en el desarrollo y espíritu del acuerdo, se tengan en cuenta los criterios apuntados a fin de corregir las desigualdades de trato señaladas, teniendo en cuenta para ello la incidencia que tiene el factor de población a la hora de hacer frente a las obligaciones derivadas del ejercicio de las competencias asignadas a cada municipio (relación inseparable entre ingreso y gasto).

Ello supone atender con criterios de equidad y justicia la distribución de los recursos fiscales disponibles. Por tal motivo, entendemos que se deben de modificar los criterios de distribución establecidos actualmente en Udalkutxa para los municipios de Bizkaia, donde el factor principal a tener en cuenta sea la evolución de la población.

Si así fuese, el Ayuntamiento de Barakaldo dispondría de mayores recursos en su presupuesto para atender las necesidades de sus ciudadanas/os.

No en vano, la política fiscal pone de manifiesto el sistema de valores que defiende cada sociedad.

Buenas noticias

Por fin, algo de aire para Barakaldo. Las negociaciones presupuestarias realizadas por mis compañeros y compañeras socialistas ante el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia han permitido obtener importantes inversiones y servicios para nuestra ciudad, que el PNV no había consignado en las cuentas de 2014 de ambas instituciones. En total, hablamos de más de 5 millones de euros que se reservarán en las cuentas gracias a este acuerdo.

Del Gobierno Vasco se van a obtener 3,6 millones para empezar a descontaminar el futuro Parque Empresarial de Burtzeña, redactar el proyecto constructivo del tranvía, abrir el Centro de Salud de Retuerto y evitar el cierre del Módulo Psicosocial de Cruces. Esto último ha costado lo suyo. Yo mismo me senté con el consejero de Salud, Jon Darpón, que se negó en redondo a subvencionar el servicio, mientras el PNV de Barakaldo dejaba de apoyar en las concentraciones a los más de 30.000 vecinos y vecinas de Cruces, Lutxana, Retuerto, Llano y Burtzeña. Vamos, que querían cerrarlo y no han podido gracias a la presión ejercida.

De la Diputación se han logrado 1,48 millones, los cuales van a ir para descontaminar el suelo del futuro bulevar de Serralta -la antigua Carretera Interfábricas entre Ansio y Lutxana- y abrir, por fin, el Centro de Día de La Paz, que la institución foral se negaba hasta ahora a conveniar.

No me gusta ponerme medallas, pero supongo que algo habrá tenido que ver en estos réditos mi insistencia como Alcalde y representante de todos los barakaldeses y barakaldesas. Primero lo hice a quien gobierna (PNV), y después, al ver que éste hacía caso omiso a las demandas que planteaba, al PSE-EE, como partido cuyo apoyo era necesario para sacar adelante los Presupuestos del Gobierno Vasco y la Diputación.

Por eso, quiero agradecer a mis compañeros y compañeras de partido que hayan trabajado para cumplir muchas de las demandas de los vecinos y vecinas a los que represento. Aunque algún dinerillo más hubiera sido bienvenido, y yo creo que justamente, creo que han conseguido que se trate a Barakaldo como lo que es: la segunda ciudad de Bizkaia y la cuarta de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV).

Unidos en la diversidad

Quienes me conocen, saben que no comparto las políticas que en estos momentos realizan partidos como PP, PNV y Bildu desde las instituciones supramunicipales (Gobierno de España, Gobierno Vasco, Diputaciones…), y si entramos a debatir las recetas aplicadas por estas formaciones para salir de la crisis podría extenderme largo y tendido en las críticas. Pero estoy convencido de que, sobre todo a nivel local, tengo también muchos puntos en común con ellos, porque al fin y al cabo nos une lo más importante: la defensa de los intereses de Barakaldo.

La muestra más evidente de estos puntos en común la vimos ayer mismo en la presencia de todos los partidos en la concentración celebrada en Sestao en apoyo a los trabajadores de los astilleros vascos y en la declaración institucional que, previamente, se consensuó también entre los grupos municipales de nuestro Ayuntamiento en el seno de una Junta de Portavoces.

La unión es posible y deseable. Al tomar posesión como Alcalde, prometí no gobernar a golpe de decreto. Creo firmemente en la política de pactos y siempre estaré dispuesto a sentarme con los representantes del resto de grupos políticos, escucharles y apurar las posibilidades de llegar a consensos.

Voluntad tengo toda la del mundo, pero no debemos olvidar que para que dos acuerden algo ambos deben poner de su parte, y si no hay consensos no siempre es culpa del que gobierna.

Si se quiere, se puede, por muchos ideales que nos separen. Muestra de ello es que a lo largo de mi vida política he formado parte de diferentes gobiernos municipales que han llegado a acuerdos de legislatura o puntuales con todos los partidos.

Ahora les vuelto a tender la mano a todos, sin excepción. Esta vez lo hago como Alcalde para intentar alcanzar puntos de encuentro que nos permitan seguir construyendo un Barakaldo mejor.

Creo que la ciudadanía nos lo demanda y no voy a cejar en mi empeño para conseguirlo.