Evitando desahucios

Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Y en el caso de la lucha contra los desahucios se está demostrando que las medidas que pusimos en marcha los Socialistas en Barakaldo han sido acertadas. Que se evitara el desalojo de todas las familias que recurrieron a nuestros servicios de mediación  en los últimos días era un claro indicador de que las iniciativas funcionaban. Como lo es también que ayuntamientos de todo el país (incluidos los dos más grandes, Madrid y Barcelona) estén pensando ahora en poner en marcha sistemas similares.

Ojo, que tampoco digo que esas medidas sean la panacea. Más bien es lo que podemos llegar a hacer los representantes de los ciudadanos y ciudadanas en los ayuntamientos mientras otras instituciones, véase Gobierno de España, no cambian las leyes correspondientes.

La aprobación de una Ley Vasca de Vivienda, a propuesta del PSE-EE, es también un avance importante porque facilita a las familias disponer de un techo en el que vivir. Y es que cabe recordar que en Euskadi hay 4 veces más de viviendas vacías que en 2009. En concreto, alrededor de 42.000 viviendas no están en venta, no han salido al alquiler o ni siquiera se usan como segundas residencias durante las vacaciones de verano, Semana Santa, puentes, etc.

Ahora solo falta que el Gobierno Vasco (PNV) aplique la normativa con rigor y que Pedro Sánchez sea presidente del Gobierno de España para que se aprueben unas leyes generales que profundicen en esta vía.

Buenas noticias

Por fin, algo de aire para Barakaldo. Las negociaciones presupuestarias realizadas por mis compañeros y compañeras socialistas ante el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia han permitido obtener importantes inversiones y servicios para nuestra ciudad, que el PNV no había consignado en las cuentas de 2014 de ambas instituciones. En total, hablamos de más de 5 millones de euros que se reservarán en las cuentas gracias a este acuerdo.

Del Gobierno Vasco se van a obtener 3,6 millones para empezar a descontaminar el futuro Parque Empresarial de Burtzeña, redactar el proyecto constructivo del tranvía, abrir el Centro de Salud de Retuerto y evitar el cierre del Módulo Psicosocial de Cruces. Esto último ha costado lo suyo. Yo mismo me senté con el consejero de Salud, Jon Darpón, que se negó en redondo a subvencionar el servicio, mientras el PNV de Barakaldo dejaba de apoyar en las concentraciones a los más de 30.000 vecinos y vecinas de Cruces, Lutxana, Retuerto, Llano y Burtzeña. Vamos, que querían cerrarlo y no han podido gracias a la presión ejercida.

De la Diputación se han logrado 1,48 millones, los cuales van a ir para descontaminar el suelo del futuro bulevar de Serralta -la antigua Carretera Interfábricas entre Ansio y Lutxana- y abrir, por fin, el Centro de Día de La Paz, que la institución foral se negaba hasta ahora a conveniar.

No me gusta ponerme medallas, pero supongo que algo habrá tenido que ver en estos réditos mi insistencia como Alcalde y representante de todos los barakaldeses y barakaldesas. Primero lo hice a quien gobierna (PNV), y después, al ver que éste hacía caso omiso a las demandas que planteaba, al PSE-EE, como partido cuyo apoyo era necesario para sacar adelante los Presupuestos del Gobierno Vasco y la Diputación.

Por eso, quiero agradecer a mis compañeros y compañeras de partido que hayan trabajado para cumplir muchas de las demandas de los vecinos y vecinas a los que represento. Aunque algún dinerillo más hubiera sido bienvenido, y yo creo que justamente, creo que han conseguido que se trate a Barakaldo como lo que es: la segunda ciudad de Bizkaia y la cuarta de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV).