Los valores, las personas

Cuando un político pierde la perspectiva de que el centro de sus acciones son los ciudadanos y ciudadanas a los que representa, no comete un simple fallo. Queda atrapado en el mayor error que puede cometer como representante público.

Convendrán conmigo en que lo difícil es saber cuándo se cae en ese error, porque no todo el mundo opina igual y el mismo asunto puede ser visto con ojos muy diferentes. El mecanismo de alerta que yo suelo usar es lo que palpo a pie de calle; es decir, lo que me comentan la mayoría de los propios vecinos y vecinas. Y es que yo soy alguien normal, que pasea a menudo por mi ciudad, Barakaldo.

Lo dije en el Pleno de constitución del Ayuntamiento, celebrado el pasado 13 de junio tras las elecciones municipales, y creo oportuno repetirlo ahora: en esta nueva legislatura los concejales y concejalas del Partido Socialista de Barakaldo nos continuaremos guiando por valores como la honestidad, la humildad y la cercanía. Pero, sobre todo, nuestras acciones se van asentar siempre sobre el bien común.

Lo primero para nosotros es Barakaldo. Por encima de cualquier otra circunstancia estará siempre que las decisiones que tomemos sean buenas para los vecinos y vecinas. Porque lo mejor para Barakaldo también es lo mejor para el Partido Socialista.

No somos perfectos y lógicamente nos podremos equivocar, pero habrá sido buscando lo mejor para las personas que habitan en nuestra ciudad. Eso os lo puedo garantizar.

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Gracias

Si soy sincero, confiaba en que el proceso para recoger aportaciones al borrador de Presupuesto Municipal de 2014 iba a tener una buena acogida. Pero, cuando lo lanzamos, no sabía hasta qué punto podía movilizar a vecinos y vecinas de Barakaldo. En solo ocho días, hemos recibido 354 propuestas, ideas o sugerencias. Me parece que está muy bien para ser la primera vez y denota que muchos barakaldeses y barakaldesas tienen ganas de aportar su granito de arena para la mejora de nuestra ciudad.

Creo firmemente en la democracia representativa. En que cada cuatro años los políticos renovemos la confianza de la ciudadana a través de convocatorias electorales, en las cuales cada uno vote libremente a quien considere oportuno. Pero veo necesario que este sistema, que sin duda también puede y debe mejorarse, se compatibilice con una democracia participativa.

Porque siempre he pensado que los vecinos y vecinas nos demandan a los gobernantes que les escuchemos más a menudo, que oigamos sus sugerencias y propuestas, y desde que asumí la responsabilidad de ser Alcalde cada vez estoy más convencido de ello.

De esa forma de ver la democracia han nacido en las últimas semanas instrumentos de escucha permanente como las visitas periódicas a los barrios, los encuentros semanales con vecinos y vecinas o las entrevistas mensuales on-line. Y de ahí también surgió la idea de pedir a los ciudadanos y ciudadanas de Barakaldo aportaciones para introducir en el borrador de Presupuesto Municipal de 2014, que tenemos muy avanzado y ahora verá introducidas aquellas propuestas ciudadanas que sean posibles. De todo corazón, gracias a todos y todas.

Dar la cara

Una de las obligaciones de un político es, sin duda, rendir cuentas ante los ciudadanos y ciudadanas. La diferencia entre unos cargos públicos y otros radica en cuándo y cómo hacen efectiva esta premisa básica de la democracia moderna.

Algunos creen que basta con comparecer de vez en cuando en rueda de prensa, ofrecer contadas entrevistas a medios de comunicación, dar unos cuantos mítines y aparecer anualmente en el Debate de Estado de la Nación, o una versión autonómica o local de éste. Yo me revelo ante esta forma de hacer las cosas, a todas luces insuficiente. Más aún en pleno siglo XXI con todos los avances tecnológicos y sociales que estamos experimentando.

Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información han cambiado de forma radical las relaciones entre ciudadanía y políticos. En su día, la televisión ya supuso una revolución en la materia al permitir a los cargos públicos dirigirse a los vecinos y vecinas de manera masiva sin más separación que una pantalla, pero Internet y las redes sociales han ahondado en este cambio.

Ahora es posible una interacción directa, diaria y sin intermediarios ni cortapisas con la ciudadanía. Yo intento aprovechar este avance con la presencia en Twitter y Facebook, este blog, y las entrevistas on-line mensuales.

Pero se equivoca, creo yo, quien piense que un político virtual es suficiente. Es necesario también reforzar la presencia física del político, y en ello me voy a esmerar. Por dos razones: la primera es que todavía hay muchas personas, sobre todo mayores, que no se han sumado a las redes sociales ni saben navegar por Internet, y la segunda es que el cara a cara genera empatía y cercanía con las personas.

Ya atiendo presencialmente a los vecinos y vecinas una vez a la semana, los jueves a la tarde, en el Ayuntamiento, y a menudo me acerco a los barrios a conocer de primera mano los problemas de la ciudadanía. Ahora bien, os adelanto que quiero dar un nuevo paso en este proceso de transparencia y participación ciudadana en el que estamos inmersos en Barakaldo. Mis compañeros del Gobierno local y yo tenemos en mente muchas ideas y proyectos en este sentido, y los pondremos en práctica. Pero, como no, son bienvenidas las sugerencias. Porque escuchar y responder -es decir, dar la cara- es unas bases de la buena política.