Evitando desahucios

Dicen que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Y en el caso de la lucha contra los desahucios se está demostrando que las medidas que pusimos en marcha los Socialistas en Barakaldo han sido acertadas. Que se evitara el desalojo de todas las familias que recurrieron a nuestros servicios de mediación  en los últimos días era un claro indicador de que las iniciativas funcionaban. Como lo es también que ayuntamientos de todo el país (incluidos los dos más grandes, Madrid y Barcelona) estén pensando ahora en poner en marcha sistemas similares.

Ojo, que tampoco digo que esas medidas sean la panacea. Más bien es lo que podemos llegar a hacer los representantes de los ciudadanos y ciudadanas en los ayuntamientos mientras otras instituciones, véase Gobierno de España, no cambian las leyes correspondientes.

La aprobación de una Ley Vasca de Vivienda, a propuesta del PSE-EE, es también un avance importante porque facilita a las familias disponer de un techo en el que vivir. Y es que cabe recordar que en Euskadi hay 4 veces más de viviendas vacías que en 2009. En concreto, alrededor de 42.000 viviendas no están en venta, no han salido al alquiler o ni siquiera se usan como segundas residencias durante las vacaciones de verano, Semana Santa, puentes, etc.

Ahora solo falta que el Gobierno Vasco (PNV) aplique la normativa con rigor y que Pedro Sánchez sea presidente del Gobierno de España para que se aprueben unas leyes generales que profundicen en esta vía.

En defensa de nuestros jóvenes

Por mucho que lo intento, se me hace difícil ser optimista con el futuro de nuestra juventud. La tasa de desempleo entre los menores de 30 años es aterradora (más del 50%), los bancos y cajas no dan casi hipotecas ni otro tipo de créditos y cada vez se puede acceder a menos becas, ayudas y/o incentivos fiscales. En esta tesitura, emanciparse del hogar familiar se ha convertido en harto complicado.

Lo último que podemos hacer es mirar para otro lado mientras muchos jóvenes emigran o viven con un empleo precario. Desde el Ayuntamiento de Barakaldo intentamos ofrecer alternativas a través de la agencia de desarrollo Inguralde y la oficina juvenil, Gazte Bulegoa, fundamentalmente.

Creo que todavía podemos hacer más y sin duda lo haremos, pese a no tener competencias en la materia. Pero además quiero poner de relieve dos injusticias que están sufriendo los y las jóvenes barakaldeses y barakaldesas por parte de otras instituciones, y que estoy decidido a combatir con todas mis fuerzas: la discriminación en los sorteos de vivienda protegida por parte del Gobierno Vasco y la falta de espacio en hora punta en los autobuses de Bizkaibus hacia el campus universitario de Leioa de la UPV-EHU, que gestiona la Diputación Foral de Bizkaia.

No son dos asuntos menores. En el caso de los pisos sociales porque se está produciendo un agravio comparativo respecto a los jóvenes de otros municipios, que tienen preferencia en los sorteos de sus localidades mientras que en Barakaldo esto no ocurre. Estamos negociando la firma de un convenio con Gobierno Vasco para evitarlo, pero no parece tener prisa, y a la vez que avanzan las negociaciones se ha puesto a organizar sorteos sin que los barakaldeses y barakaldesas tengan prioridad. Una injusticia, se mire por donde se mire.

Y qué decir de los autobuses al campus de Leioa. En hora punta los y las estudiantes de Barakaldo van como sardinas en lata. Se han quejado en multitud de ocasiones a la Diputación -la institución competente en la materia- y desde el Ayuntamiento hemos decidido exigir al ente foral más autobuses a primera hora de la mañana, porque no es de recibo ni seguro que tengan que sufrir un servicio a todas luces insuficiente.

Espero que la Diputación y el Gobierno Vasco sean, por fin, sensibles a estas peticiones. De lo contrario solo nos queda queda luchar hasta conseguirlo. Por mi parte no va a quedar.